Seguro que te ha pasado: llegas con el tiempo justo, quieres cumplir con el gimnasio y con tus kilómetros, pero te asalta la duda: ¿qué va primero? ¿Mejor machacarse con las mancuernas y luego rodar, o quemar la zapatilla y terminar con unas series de fuerza? A veces sentimos que las piernas no dan para más o que no estamos rindiendo lo suficiente en ninguna de las dos partes.
En mi último vídeo, nos metemos de lleno en este debate para ver qué es lo más lógico y eficiente para nosotros, los corredores populares.
1. La frescura: tu mejor aliada en la fuerza
La clave principal es la energía. Cuando entramos al gimnasio, nuestro objetivo es mejorar la fuerza y la masa muscular, algo vital para evitar lesiones y correr más rápido.
- Entrena al 100%: Si haces las pesas primero, estás fresco. Puedes manejar mejores cargas, hacer más repeticiones y llegar al fallo muscular si es lo que tienes programado.
- Evita el desgaste previo: Si ya vienes de correr 10 km, tus músculos ya tienen un cansancio acumulado. En ese escenario, nunca podrás rendir igual con las pesas que si estuvieras descansado.
- Prioriza lo que menos haces: Como solemos correr más días de los que vamos al gimnasio, el día que toque fuerza, dale la prioridad que se merece haciéndolo al principio.
2. El "truco" de la fatiga acumulada en la carrera
Hacer la carrera después de las pesas tiene un beneficio psicológico y fisiológico muy interesante que quizás no habías pensado.
- Simulación de distancia: Si corres después de las pesas, sales con los depósitos de glucógeno más bajos y fatiga muscular.
- Eficiencia: Hacer 5 km después del gimnasio puede equivaler, a nivel de esfuerzo y adaptación de tu cuerpo, a haber hecho 10 o 15 km en condiciones normales.
- Acostumbra a tu cuerpo: Estás enseñando a tus piernas a moverse cuando ya están cansadas, algo que te vendrá de lujo en los últimos kilómetros de cualquier carrera popular.
Conclusión: La fuerza es el motor
En definitiva, aunque lo ideal sería separar los entrenamientos en días distintos, si te toca doblar, empieza por las pesas. Estarás más fuerte, evitarás lesiones y sacarás mucho más provecho a esos kilómetros finales "sufridos" que te harán un corredor mucho más duro y resistente. ¡No dejes que la pereza te gane la partida al gimnasio!
¡Mira el vídeo completo aquí!
Si quieres ver todos los argumentos y cómo lo planteo mientras devoro algún que otro mosquito corriendo por la huerta, no te pierdas el vídeo completo: ¿Pesas Antes o Después de Correr? La Verdad
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