¿Alguna vez te ha pasado que, al acercarte al kilómetro 30 de un maratón, sientes que tus piernas ya no te pertenecen y tu cabeza solo grita "¡para!"? Es el famoso "muro", ese miedo que todos los corredores populares compartimos. Muchos dicen en redes sociales que no hace falta pasar de los 20 o 22 km en los entrenamientos, pero hoy vamos a poner los pies en la tierra y hablar de lo que realmente pasa cuando te enfrentas a los 42 kilómetros. En mi último vídeo, analizamos si esas tiradas largas de 32 km son realmente necesarias o solo una pérdida de tiempo.
El entrenamiento invisible: La cabeza
Más allá de los kilómetros que acumulen tus zapatillas, la tirada larga tiene un objetivo que muchos olvidan: fortalecer tu mente. Cuando corres 32 km, no solo estás entrenando el corazón o las piernas; estás enseñando a tu cerebro a convivir con el cansancio extremo.
- Normalizar el sufrimiento: Al exponerte repetidamente a la sensación de estar agotado, dejas de asustarte cuando aparece en la carrera. Se convierte en una "sensación familiar".
- Zona de confort: Salir de ella durante el entrenamiento te prepara para el "terreno salvaje" que es el maratón a partir del kilómetro 30.
- Familiaridad: Si nunca has pasado de los 22 km, cuando llegues al 30 en la carrera vas a "flipar en colores" porque tu cuerpo y mente no conocerán ese estado de agotamiento.
Beneficios físicos y realismo
Es cierto que existe el riesgo de lesión y que hay que tener cuidado, pero las ventajas físicas de llegar a los 32 km en una tirada (o ajustarlo proporcionalmente para una media maratón) son clave para salvarte el culo el día de la prueba.
- Habituación del cuerpo: Tu cuerpo necesita saber qué se siente al correr durante tres horas o más. No es lo mismo entrenar distancias "medio largas" que distancias largas de verdad.
- Estrategia de semanas: No hace falta volverse loco. Puedes programar una tirada de unos 28 km a falta de 4 o 5 semanas y la de 32 km un par de semanas antes (o según tu plan), pero no las ignores.
- Seguridad: Superar con éxito un entrenamiento de 30-32 km te da la confianza necesaria para decir en la línea de salida: "Ya sé a qué me enfrento y sé que puedo con ello".
Conclusión
Al final, las tiradas largas son las que te ponen los pies en la tierra. Quizás te canses, quizás te cueste terminar, pero ese esfuerzo es el que te dará la victoria mental cuando las cosas se pongan feas en el maratón. No dejes que te cuenten cuentos: para correr 42, hay que saber qué se siente estando cerca de esa cifra. ¡A darle duro a los kilómetros, compañero!
¿Quieres saber más sobre mi experiencia personal con estas tiradas? No te pierdas el vídeo completo donde te lo cuento todo de tú a tú: 👉 Mira el vídeo aquí: ¿Las Tiradas de 32Km son Necesarias?
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