¿Es bueno correr todos los días? La verdad para el corredor popular

¿Alguna vez has sentido que si no sales a correr hoy estarás perdiendo el progreso? ¿O quizás te sientes tan estresado tras la oficina que el cuerpo te pide asfalto a diario? Existe esa creencia de que "más es mejor", pero cuando hablamos de running, la respuesta no es tan sencilla como parece. En mi último vídeo de LlegaRunning, analizamos si realmente vale la pena castigar las zapatillas todos los días o si estamos comprando papeletas para una lesión.



El dilema del diario: Ritmo suave vs. Entrenamiento real

La respuesta corta es: sí y no. Todo depende de qué busques y, sobre todo, de cómo escuches a tu cuerpo. Aquí te dejo los puntos clave que debemos tener en cuenta como corredores populares:

  • El factor intensidad: Si sales 30 minutos a un ritmo muy suave (por ejemplo, a 6:00 min/km o menos), simplemente para despejar la mente y que te dé el aire, el cuerpo suele asimilarlo bien dejando 24 horas entre sesiones.
  • La importancia de la edad y el peso: No es lo mismo correr a los 20 que a los 49 (como es mi caso). El tiempo de recuperación cambia y el impacto en las articulaciones también.
  • El objetivo del corredor: Si sales para liberar estrés tras estar sentado en la oficina, adelante. Pero si estás entrenando para una carrera y metes tiradas largas o series, la historia cambia radicalmente.

Por qué yo prefiero el descanso activo

En mi experiencia personal, y como os cuento en el canal, yo suelo correr entre 3 y 4 días a la semana. ¿Por qué? Porque me gusta disfrutar de tiradas de entre 10 y 18 kilómetros, y eso requiere que el cuerpo se recupere.

  • Regla de las 48 horas: Después de un entrenamiento exigente, lo ideal es dejar un día por medio. Esto permite que tus músculos y articulaciones se regeneren para el siguiente esfuerzo.
  • Compensación de cargas: Si un día haces 18 km, al siguiente puedes optar por algo más ligero de 10-12 km, o simplemente no correr.
  • Evitar lesiones: Las series puras y duras pueden ser traicioneras. Yo prefiero rodajes y cambios de ritmo por sensaciones para mantenerme lejos de la enfermería.
  • Alternativas saludables: El día que no corres no tiene por qué ser un día perdido. Puedes ir al gimnasio, salir a caminar o, simplemente, descansar. ¡No se acaba el mundo por parar un día!

Conclusión

Al final del día, lo que cuenta es la constancia a largo plazo. Es mejor sumar 15 entrenamientos de calidad en un mes, escuchando tus sensaciones y descansando cuando toca, que intentar correr los 30 días y acabar lesionado a mitad de camino. Correr debe ser nuestra vía de escape y nuestra salud, no una obligación que nos rompa. ¡Disfruta de cada kilómetro con cabeza!

¿Quieres saber más sobre mi rutina semanal?

Si quieres ver el detalle completo y conocer mi opinión más a fondo sobre cómo organizo mis entrenamientos, no te pierdas el vídeo completo aquí: 👉 Ver vídeo: ¿Es bueno correr todos los días?