martes, 24 de julio de 2012

Correr con la mente

Dicen que los primeros kilómetros se hacen con las piernas, y los siguientes con la mente. Y aunque esta afirmación es metafórica, es cierta.

Muchos corredores tienen problemas para correr largo tiempo. Y no porque sus piernas no se lo impidan. Es su mente al que les hace parar.

Sin motivo aparente, después de un rato corriendo, sienten la necesidad de parar, de dejar de correr. Esto les ocasiona tensión y frustración. Ya que ellos mismos son conscientes que pueden seguir un poco más.


Como hay soluciones para todo, voy a intentar explicar el porque suele suceder esto y luego pondré algunos consejos o trucos. Los cuales nos van a hacer correr más tiempo sin problemas.

¿Por qué nuestra mente nos hace parar de correr?

1º - La concentración es parte fundamental en cualquier deporte. Si la perdemos, perdemos el norte. Y esto produce una sensación como de confusión, la cual podemos interpretar como necesidad de pararse.

2º - Las estaciones del año también afectan a nuestro cuerpo y mente. Por ejemplo, en verano nos encontramos mas cansados. El calor y los días más largos, hacen que cuerpo y mente sufran desajustes. Esto puede afectar a nuestra mente y hacernos parar.

3º - Obsesionarse con intentar hacerlo todo bien. Estar continuamente pendiente de correr con los brazos en una posición óptima, si te impulsas correctamente, si haces la zancada más eficiente, si la cadencia de la zancada es la adecuada... Puede llegar también a desmoralizarnos. Pues nuestra mente piensa que para hacerlo así de mal, mejor parar.

4º - Mirar continuamente el reloj, nos puede sugestionar a la hora de para. Si siempre corremos 30 minutos. El día que queramos correr 50, y seamos obsesivos con el crono, hay posibilidades que cuando llevemos 30 minutos, sintamos la necesidad de parar, ya que siempre lo hacemos en ese punto.

5º - La respiración o sensación de ahogo, también nos puede hacer parar. Pese a no sentirnos cansados de piernas, si sentimos que vamos muy forzados de oxígeno. Esto hace saltar la alarma interna, diciendo al cuerpo que pare, ya que no hay suficiente oxigeno para mantener el ejercicio. Aprende la técnica de respiración al correr.

Consejos o trucos para seguir corriendo y no parar

- Lo primero, concentración. Si estamos corriendo estamos corriendo. Es bueno mirar nuestro entorno, llevar música, correr con amigos, o lo que sea. Pero hemos de estar mentalizados que lo que estamos haciendo es correr. Y correr es bueno para nosotros, nos alarga la vida y nos alegra el día. Piensa en positivo, pero sobre todo cuando salgas a correr, mentalízate que a eso es a lo que vas.

- El mejor momento del día para correr es cuando la temperatura esté entre los 15 y 20 grados (recordemos la regla de los 10 grados). Si por la estación del año en que nos encontremos es imposible salir a correr a esa temperatura, intentaremos hacerlo en la franja horaria que mas se aproxime.

- Corredor popular no es lo mismo que corredor profesional. Sal a disfrutar, intenta hacer las cosas bien, pero a tu estilo. Todos tenemos nuestra forma de correr y es la que tenemos. Intenta mejorarla, pero sin cambiar el alma de esta. Lo importante no es tu estilo de correr, lo importante es correr. Así que corre y no te centres tanto en como lo haces.

- No mires el reloj continuamente. Con 4 o 5 veces que lo mires en todo el entrenamiento (rodaje) es más que suficiente. Y si no puedes dejar de mirarlo, pues déjalo encasa. Sal y guíate por sensaciones. Da igual si corres 30 o 35 minutos. Lo importante es sentirte cómodo haciéndolo. Una vez disfrutes del ejercicio sin necesidad de llevar cronometro, vuelve a ponértelo. Verás como ya lo miras menos.

- Aprende a respirar mientras correr. No siempre has de respirar de la misma forma. Dependiendo del ritmo al que estés corriendo, has de utilizar una técnica u otra. Esto se consigue conociéndote. Haciendo prácticas de técnica de respiración. De esta manera, exceptuando que vayas muy, muy rápido. Nunca te faltará el oxígeno y no tendrás la necesidad de parar.

Conclusión

Ten presente que cuando una persona corre, sufre. Da igual lo profesional o popular que sea. Todos sufrimos. La diferencia está en que algunos paran ante ese sufrimiento y otros lo aguantan. Hemos de saber convivir con el sufrimiento (siempre que no sea por lesión o exagerado).

Un dicho: “lo que algo quieres algo te cuesta”. Así que haz fuerte tu mente y consigue ser dueño de ella. Solo así empezaras a disfrutar y a obtener verdaderos resultados en tus entrenamientos y carreras. Y si lo prefieres, pásate por la sección de motivación, te vendrá bien Aquí.